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Capitulo VI: La hipótesis MIR entra en escena |
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En este capítulo hace su aparición (de la mano de cientificos del Instituto de Astronomía y Fisica del Espacio y del investigador Carlos Demaría) la explicación del balón galo como culpable del avistamiento. Esta pagina forma parte de "Crónica de un Ovni que no Fue" un dossier que explica el origen del OVNI visto sobre Buenos Aires el 17 de Septiembre de 1985: un globo estratosférico MIR francés, lanzado desde Sudáfrica dos meses antes. |
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Para principios de 1986, las aguas mansas de la escena ufológica local se verían inquietadas por dos sucesos que ocurrirían casi simultáneamente. Carlos Alberto Demaría Aun recuerdo las mañanas de sábado en que veía aquella antólogica serie de divulgación aeroespacial llamada "El Hombre en el Espacio" que se emitía por el viejo Canal 7 de Buenos Aires, en donde cada tanto aparecía un investigador que -para mi gusto en esa época- no dejaba "Ovni con cabeza". Ese personaje que en ocasiones hacía hervir mi joven sangre de "creyente en los OVNI" con algunos de sus comentarios y a quien más de una vez estuve a punto de escribirle indignado, no es otro que Carlos Alberto Demaría, astrónomo e investigador. En sus primeros pasos en el mundillo OVNI a principios de los 70's, se unió a las filas del investigador Fabio Zerpa, pero pronto advirtió que éste no comulgaba demasiado con su posición más racional ante los no identificados. Por ello, en 1974 lo abandonó para fundar junto a otros profesionales igualmente interesados en la temática el Centro Argentino Investigador de Fenómenos Extraterrestres (CAIFE).
Ahora bien, luego de esta necesaria introducción, volvamos al caso que nos ocupa. Demaría fue testigo presencial del incidente del 17 de septiembre e incluso como vimos un par de capitulos atras, sus opiniones iniciales respecto de que el objeto en cuestión podría tratarse de algún vehiculo de estudio destinado a la observación del cometa halley fueron publicadas por la prensa al dia siguiente del incidente. No obstante, al constatar que dicha explicación no cuadraba con los hechos, siguió indagando en el asunto hasta que en noviembre de 1985 escribió una carta al CNES (Centre National d'Etudes spatiales) de Francia, solicitando mayores precisiones acerca de la posibilidad que alguno de los globos lanzados por la agencia fuera el culpable. Casi 5 meses después (lejanas épocas aquéllas en las que el moderno e instantáneo e-mail era apenas un proyecto), en mayo de 1986 recibió de parte de Daniel Sacotte, Director de asuntos internacionales e industriales del organismo galo, la carta que reproducimos a la derecha. En su parte esencial, la misiva expresa el interés de la agencia por lo ocurrido, afirmando que muy posiblemente un globo de espaciales características llamado MIR (Montgolfier Infra Rouge) haya sido el responsable. Asimismo le informa a Demaría que en el marco de una campaña de investigación con dichos ingenios desarrollada entre julio y agosto de 1985 desde Pretoria, en la República Sudafricana, uno de los MIR lanzado el 26 de julio arribó a la Patagonia 18 días más tarde, pudiendo ser el objeto a que se refiere el titular del CAIFE en su consulta. Es aquí donde aparece por primera vez en toda esta historia, una cita apuntando directamente al MIR. A partir de ese momento, el singular globo francés dividiría definitivamente las aguas entre las 2 principales hipótesis explicativas: OVNI o Globo. No obstante, permítame, estimado lector, continuar con lo que sucedía en torno al caso ese otoño de 1986. En pocos capitulos más volveremos mas en profundidad sobre el balón desarrollado por el CNES. Como decía al finalizar el capitulo anterior, no sólo desde el seno de la misma ufología se alzaban voces discordantes contra la teoría del OVNI, sino que también lo hicieron desde el ámbito académico y científico. Horacio S. Ghielmetti Como si de un "movimiento orquestado" se tratara (al decir de más de un "conspiranoico" de los que abundan en esta temática) al hallazgo de Demaría se sumaría en mayo de 1986 la publicación en el número 2 de la revista científica "Astrofísica" de un articulo que terminaría de desatar la polémica. El escrito se titulaba "EL USO DE GLOBOS ESTRATOSFERICOS EN LA INVESTIGACION CIENTIFICA" y como subtítulo más que sugerente se leía "DONDE TAMBIEN SE CUENTA COMO UN OVNI HISTORICO ES IDENTIFICADO" y lo firmaba un tal Horacio S. Ghielmetti. Quien era Ghielmetti...?: además de ser pionero en el campo de la investigación de la radiación cósmica y un científico de prestigio internacional, era nada menos que el Director del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE), dependiente del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Dicho instituto, desde su creación en 1971 (al igual que su antecesor el prestigioso Centro Nacional de Radiación Cósmica) ha efectuado campañas anuales en diferentes puntos de la Argentina utilizando globos estratosféricos para estudios de astronomía de rayos X, rayos gamma, radiación infrarroja y física solar de altas energías, por lo que, si alguien estaba técnicamente autorizado a emitir opinión sobre si lo que se vió sobre Buenos Aires en septiembre de 1985 era un globo o no, esos eran Ghielmetti y su gente (*). El escrito aborda la historia de la investigación cientifica utilizando globos, desde los primeros vuelos en Francia a mediados del siglo 18 hasta las experiencias mas modernas de investigación, para posteriormente explicar que el objeto divisado la jornada del 17, fue identificado por personal del Instituto -en base a su conocimiento y por estar sobre aviso de la existencia de una campaña de lanzamiento de globos estratosfericos del CNES (Centre Nationale de Etudes Spatiales)- como un globo estratosférico MIR, siglas correspondientes a Montgolfier Infra Rouge, (Montgolfier Infrarrojo en español). Este globo posee determinadas caracteristicas constitutivas diferentes a cualquier otro balon de su tipo: esta conformado por dos hemisferios, el inferior de polietileno transparente, y el superior de un material de aspecto metálico que le confieren una alta visibilidad.
El IAFE, al constatar el revuelo provocado en torno al OVNI y en la absoluta seguridad de que se trataba del globo francés emite una gacetilla de prensa que lamentablemente alcanzó a los medios masivos de comunicación cuando ya el tema había dejado de ser noticia, y por ende nunca fue difundida o publicada. Volviendo al artículo, su parte medular es la
explicación sobre el origen de la enigmática columna
luminosa que según Ghielmetti se debía al efecto
producido por la refracción de la luz solar sobre uno de los
lados del globo. Se incluía además la reproducción de una comunicación vía Telex de diciembre de 1985 en donde el CNES confirmaba -luego de analizar las fotografias de lo que se vió sobre Buenos Aires enviadas por Ghielmetti a Francia- que efectivamente lo que la imagen mostraba era un MIR. En resumidas cuentas, un articulo tan bien documentado, proveniente de personal altamente calificado y no exento de cierta ironía, era una lisa y llana bofetada a la hipótesis OVNI, que hasta ese momento reinaba incólumne. El guante fue recogido por ONIFE (Organizacion Investigativa de Fenomenos Espaciales) entidad pionera en el ambito de la investigacion ufologica en la Argentina, fundada por el otrora profesor de historia y actor devenido en ufólogo, Fabio Zerpa a fines de los 60's. En su primera época -hasta principios de los 80's- fue la mas conocida organización de investigación ufológica y paranormal argentina que contaba ademas con la edición de una de las mas difundidas revistas del ámbito llamada "CUARTA DIMENSION". Dicha organización, sin rodeos y apelando a una gran cuota de sensacionalismo, desafiaba, desde la tapa del numero 149 de dicha revista (Noviembre de 1986), a un debate público por el medio que eligieran, no sólo al autor del artículo sino también al jefe de desarrollos estratosféricos del CNES, utilizando como argumento su intención de dejar ''debidamente establecido con pruebas contundentes que el 17.09.85 un VED (**) estuvo sobre Buenos Aires'' (SIC). La airada reacción es lógica si se comprende que dicha publicación, además de ser la principal propulsora de la hipótesis extraterrestre en torno al polémico avistamiento, era la única revista de distribución masiva en su género en todo el país, lo que en cierta forma le permitía -quiérase o no- convertirse en una suerte de "voz cantante" de la ufologia argentina, opacando otra voces decididamente más críticas. Su influencia en ese sentido es tan fuerte, que las conclusiones que se ofrecieron al público en diferentes momentos han sido incorporadas casi diriamos como "verdades de facto" al corpus del caso. Entonces pues, que mejor que empezar a reponder los diferentes interrogantes del caso partiendo de la "investigación" llevada a cabo por Zerpa y asociados. Para llegar al fondo del asunto el siguiente capitulo se centrará sobre un interrogante esencial: ¿...las pruebas aportadas por dicha organización son realmente contundentes...?
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Notas |
(*) El Lic. Ghielmetti falleció a mediadios de 1995. Recientemente, he localizado en internet un espléndido artículo titulado "Las primeras investigaciones de radiación cósmica en la Argentina 1949-1959: un relato personal", escrito por el Dr. Juan G. Roederer quien fué colega y amigo del ex Director del IAFE. Recomiendo absolutamente su lectura a fin de conocer cabalmente el importante trabajo llevado a cabo por estos insignes investigadores en esa etapa fundacional de la ciencia nacional. |
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(**) La sigla corresponde a Vehiculo Extraterrestre Dirigido. A diferencia de otros investigadores como es el caso de Luis Burgos (FAO) y Carlos Ferguson (RAO) quienes catalogan el caso como OVNI a secas sin mayores precisiones sobre su origen, las afirmaciones de ONIFE redoblan la apuesta al no dudar de la procedencia extraterrestre del fenómeno. Conclusión tan espectacular como endeble, como a continuación veremos. |
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